Connect with us

Ubicaciones

Paraíso a la deriva

Ese hombre solo vino 151016

Al expresarse así, con la sonrisa en los labios, Salvador creyó que no merecía respuestas serias aquel interrogatorio impertinente. La momia estuvo a punto de deshacerse en polvo al oír la nefanda palabra. Caballero, si me permite usted que le dirija un ruego, le diré que por nada del mundo sea usted masón. Cuando usted me dijo que es masón, vi Le tomó una mano, y al contacto del guante canelo, que por su delgadez apenas disimulaba la dureza de los dedos fosilizados, Salvador sintió que se le comunicaba un frío glacial, llegando hasta su corazón. Le estrechó un momento la mano y desapareció dentro del portal, oscuro y profundo como un sarcófago. Alejose despacio, sin poder echar de su mente tan pronto como quisiera la imagen de la fantasma a quien había dado el brazo y que parecía el duendecillo propio de las heladas y claras noches de Enero en el clima de Madrid. Después de andar un poco maquinalmente y sin dirección fija, hallose bajo el farol que poco antes le señalara la mano del guante canelo. Ya que estoy aquí entraré.

Él siempre había sido un pedófilo en secreto, se paseaba constantemente fuera de las primarias observando con lascivia a las pequeñas niñas en sus uniformes escolares, imaginando sus cuerpos poco desarrollados debajo de estos. Deseaba tanto poseerlas como matarlas a golpes, pero por supuesto, aquello era ilegal. La Deep Web era un paraíso para él: miles de fotos de pequeñas niñas desnudas realizando actos sexuales y algunas incluso siendo maltratadas, todas clasificadas por edades; Sus preferidas eran las de siete años porque consideraba que dejaban de parecer bebés para empezar a tener un poco de femineidad. Por ello, en cuanto escuchó sobre ángel burdel sus ojos se iluminaron. Cuando por fin juntó una suma desmedido de dinero, acudió a la dirección que le había sido indicada.

Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.